Saltar al contenido principal
Fumigaciones El Triunfo

Lavado y desinfección de tanques de agua potable en Bogotá

Por Fumigaciones El Triunfo · 7 de septiembre de 2022

Técnico de Fumigaciones El Triunfo lavando un tanque de agua potable

Por qué un tanque sin mantenimiento contamina el agua

Los tanques de agua son un foco frecuente de contaminación: por la baja rotación y el tiempo de almacenamiento se acumulan sedimentos y se forma una biopelícula que ninguna cantidad de cloro del acueducto elimina por sí sola. Grietas, corrosión y desgaste pueden sumarse con el tiempo y derivar en roturas, filtraciones o interrupciones del servicio. La solución es un mantenimiento preventivo periódico, no esperar a que el agua salga sucia o con mal olor para actuar, porque para ese momento la contaminación ya lleva semanas o meses acumulándose dentro del tanque. Certificados por la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá y con 4,7 en Google (más de 230 reseñas), llevamos 13 años atendiendo casas, conjuntos y empresas en Bogotá y Cundinamarca.

Qué es la biopelícula y por qué se forma en un tanque sin mantenimiento

La biopelícula es una capa viscosa que se forma cuando microorganismos —bacterias, hongos y algas microscópicas— se adhieren a la superficie interna del tanque y se recubren de una matriz de sustancias que ellos mismos producen. Esa matriz actúa como un escudo: protege a los microorganismos del cloro residual del agua y les permite seguir multiplicándose aunque el agua que entra al tanque llegue potable desde la red. Por eso un tanque puede lucir con agua clara y, al mismo tiempo, tener las paredes cubiertas de una capa resbalosa que compromete la calidad del agua almacenada.

La biopelícula se forma más rápido donde hay poca circulación de agua, zonas de sombra y humedad constante y algo de materia orgánica disponible —polvo, polen, sedimento— que sirve de alimento a los microorganismos. Las paredes y el techo interno del tanque, las zonas cercanas a la entrada de agua y el fondo, donde se depositan los sedimentos, son los puntos donde más se acumula. Con el tiempo se mezcla con incrustaciones minerales, óxido de las partes metálicas y lodo, formando una costra que ya no basta con enjuagar: hay que desprenderla mecánicamente, por eso el cepillado y la presión de agua son parte central del servicio y no un paso opcional.

Tanques de agua potable: servicio de lavado y desinfección

Ofrecemos limpieza y pruebas seguras y confiables de tanques de agua potable, con un portafolio de mantenimiento adaptado a cada tipo de tanque: embalse, torre de agua, semienterrado o enterrado, simple o doble compartimiento. Trabajamos con hidrolavadoras industriales, motobombas sumergibles y demás equipo propio. Diseñamos el plan según los requisitos exactos de cada cliente, siguiendo la normatividad vigente sobre lavado y desinfección de tanques de almacenamiento (Resolución 2190 de 1991 de la Secretaría Distrital de Salud).

Si el diagnóstico inicial no encuentra depósitos minerales visibles, algas ni biopelícula, basta con un enjuague abundante seguido de desinfección. Si sí los encuentra, hacemos la limpieza completa que se describe más abajo. Esta doble ruta —enjuague reforzado o limpieza completa— es la que nos permite ajustar el tiempo y el procedimiento a lo que el tanque realmente necesita, en vez de aplicar el mismo protocolo a todos los casos sin distinción.

Tipos de tanque: elevado, semienterrado y enterrado — qué cambia en el servicio

No todos los tanques se lavan igual, y conocer la diferencia ayuda a entender por qué el servicio puede variar de una vivienda a otra. El tanque elevado —el clásico tanque en torre, sobre estructura metálica o en la azotea— trabaja por gravedad y suele ser el más expuesto al sol y al viento. Esa exposición favorece el crecimiento de algas cuando el material del tanque deja pasar algo de luz, así que en estos casos revisamos con especial atención las paredes internas orientadas hacia la luz y el estado de la tapa, que debe sellar bien para evitar el ingreso de polvo, insectos y agua de lluvia.

El tanque semienterrado queda parcialmente bajo el nivel del suelo, con acceso por una escotilla o tapa a ras de piso. Aquí la humedad ambiente y la menor ventilación favorecen la proliferación de biopelícula, y el acceso suele ser más angosto, lo que exige equipo más compacto y, en algunos casos, bombeo adicional del agua remanente antes de entrar a limpiar. El tanque enterrado, común bajo parqueaderos, zonas verdes o placas de cimentación en conjuntos y edificios, es el que exige más preparación: acceso confinado, ventilación previa al ingreso y, con frecuencia, motobombas para evacuar el volumen de agua antes de iniciar el lavado manual. En tanques de doble compartimiento —divididos en dos cámaras— es posible mantener una mitad en servicio mientras se lava la otra, lo que reduce o incluso evita el corte de agua durante el proceso; en un tanque simple, en cambio, el suministro se interrumpe mientras dura la limpieza de esa unidad.

La importancia de lavar los tanques de agua potable

El agua puede contaminarse por fuentes naturales (lluvia, materia vegetal en descomposición, erosión del suelo) o por actividad humana (agropecuaria, industrial, doméstica), y en ambos casos deja de cumplir los requisitos para ser potable. Con el tiempo, los tanques de almacenamiento presentan fisuras, agrietamiento y filtraciones, por lo que se requiere un mantenimiento preventivo de inspección, lavado y desinfección como mínimo cada 6 meses (Decreto 1575 de 2007, artículo 10), realizado por personal capacitado.

Esto no es solo una obligación normativa: un tanque sin mantenimiento es también un riesgo de salud para quienes consumen esa agua a diario, desde niños hasta adultos mayores, y un riesgo estructural para el inmueble si las filtraciones no se detectan a tiempo. Si tu inmueble es un conjunto, un edificio o una empresa y necesitas un plan periódico documentado, con la administración o la persona encargada de mantenimiento como responsable frente a la autoridad sanitaria, conoce nuestro plan de mantenimiento para conjuntos y empresas, pensado para ese tipo de edificaciones.

¿Cómo se hace un servicio de limpieza de un tanque de almacenamiento de agua?

El servicio sigue un orden pensado para no dejar residuos atrapados ni desinfectar sobre suciedad. Antes de iniciar, avisamos con antelación si el procedimiento requiere interrumpir el suministro, para que puedas programar el corte sin contratiempos. Si el tanque es de doble compartimiento, una parte puede seguir en servicio mientras trabajamos en la otra.

Primero se vacía el tanque, bombeando el agua remanente cuando el volumen o el tipo de tanque lo requiere, y se hace una inspección visual inicial del estado de las paredes, el piso, la tapa, los flotadores y los accesorios sumergidos, antes de tocar nada. Con esa base, la limpieza se realiza con presión de agua (motobomba o hidrolavadora), lo que permite desprender la biopelícula y los sedimentos en profundidad sin dañar el revestimiento impermeable del tanque. Si no es posible usar estos equipos —por el tamaño del acceso o el estado del revestimiento—, limpiamos por escobillado y cepillado manual, retirando sedimentos, musgo, algas y óxido de las superficies.

El material resultante se retira con recogedor o espuma y se dispone en lonas para su secado y disposición final, sin dejarlo dentro del tanque ni verterlo a la red de alcantarillado. Luego desinfectamos y enjuagamos las caras internas del tanque desde adentro, con rociadores de alta presión, repitiendo la operación hasta lograr el efecto residual buscado. Si durante la inspección aparece algún trabajo de mantenimiento pendiente —plomería, herrería, impermeabilización—, se ejecuta después de la limpieza gruesa y antes de cerrar el tanque, para no atrapar humedad ni residuos bajo una reparación recién hecha. Por norma del servicio, nunca usamos tensoactivos para el lavado: dejan trazas en las paredes que alteran la calidad físico-química del agua, incluso después del enjuague.

Al terminar, se deja el tanque en condiciones de volver a llenarse y se entrega la papelería del servicio. Si quieres ver este proceso explicado con más detalle, paso a paso y con fotografías, puedes revisar nuestra guía sobre cómo limpiar un tanque de agua paso a paso.

¿Con qué producto se desinfectan los tanques de agua potable?

Usamos hipoclorito, el desinfectante más utilizado entre los compuestos clorados (disponible en líquido o sólido). Tiene un amplio espectro de acción antimicrobiana, no deja residuos tóxicos, no se ve afectado por la dureza del agua y actúa rápido, aunque es un producto corrosivo que debe manejarse con cuidado y con los elementos de protección adecuados.

El valor aceptable de cloro residual libre es de 0,3 a 2,0 mg/L en cualquier punto de la red de distribución, según la Resolución 2115 de 2007, artículo 9, numeral 2. La misma resolución fija en su artículo 4 que el pH del agua debe mantenerse entre 6,5 y 9,0, y en el parágrafo 2 del artículo 11 establece que ninguna muestra de agua para consumo humano debe contener E. coli. Aplicamos el hipoclorito después del lavado total del tanque, de adentro hacia afuera, con equipo de aspersión, cubriendo toda la superficie interna, y dejamos el tiempo de contacto necesario antes del enjuague final. Para confirmar que el agua quedó dentro de estos parámetros después del servicio, puedes complementar el lavado con un análisis fisicoquímico y microbiológico del agua de tu tanque.

Inspección y diagnóstico

Verificamos el estado del tanque, la presencia de depósitos, el estado de los equipos sumergidos (filtros, flotadores, válvulas) y el revestimiento impermeable. Esta inspección se hace tanto al inicio del servicio, para decidir si basta un enjuague reforzado o si se necesita limpieza completa, como al final, para confirmar que todo quedó en orden antes de cerrar el tanque. Si detectamos alguna anomalía —una fisura, un punto de filtración, corrosión avanzada en una escalera o un accesorio—, te avisamos de inmediato para que puedas programar reparaciones antes de la siguiente visita, en lugar de esperar a que se conviertan en una fuga o una interrupción del servicio. El diagnóstico incluye fotografías de las anomalías encontradas, para que quede un registro claro de lo que se observó y de lo que se recomienda hacer.

Qué preguntar antes de contratar una empresa de lavado de tanques

No todas las empresas que ofrecen este servicio trabajan igual, y hay preguntas simples que ayudan a saber qué estás contratando antes de dejar entrar a alguien a tu tanque de agua. Vale la pena preguntar qué producto usan para desinfectar y si en algún punto del proceso emplean tensoactivos o detergentes, porque estos últimos dejan residuos que afectan la calidad físico-química del agua incluso después de enjuagar. También conviene preguntar si el personal que va a hacer el trabajo está capacitado para manipular hipoclorito y para identificar anomalías estructurales del tanque, no solo para lavar.

Otro punto clave es la papelería: pregunta si al terminar el servicio te entregan un documento con la fecha del lavado, el desinfectante utilizado y el control de calidad realizado, porque esa es la información que exige la normativa distrital y la que necesitarás guardar como soporte si la autoridad sanitaria pide evidencia del mantenimiento. Pregunta también si el diagnóstico incluye fotografías o algún registro visual del estado del tanque, y qué pasa si durante la limpieza encuentran daños: si te avisan antes de intervenir o si asumen reparaciones por su cuenta sin consultarte. Por último, confirma si el servicio se ajusta al tipo de tanque que tienes —elevado, semienterrado, enterrado, simple o doble compartimiento— porque cada uno exige equipo y tiempos distintos, como se explicó antes.

Beneficios de un mantenimiento periódico

Un mantenimiento periódico bien hecho se nota en varios frentes a la vez, no solo en que el agua salga más clara. Estos son los beneficios más directos:

  • Tus reservas de agua siguen en servicio durante la inspección y la limpieza en la mayoría de los casos: menos cortes para ti o para los residentes del conjunto.
  • Gestionas los riesgos sanitarios y de reparación antes de que se conviertan en una emergencia costosa, porque el diagnóstico detecta fisuras y filtraciones a tiempo.
  • Obtienes un diagnóstico preciso, con seguimiento según el estado, la antigüedad y el entorno de tu tanque, no un protocolo genérico igual para todos los casos.
  • Alargas la vida útil de tu tanque con asesoría desde la inspección hasta la reparación si hace falta, evitando que un problema menor termine dañando el revestimiento o la estructura.

Marco normativo del lavado y desinfección de tanques en Bogotá

El punto de partida es el Decreto 1575 de 2007, que en su artículo 10, numeral 1, exige a todo usuario “lavar y desinfectar sus tanques de almacenamiento y redes, como mínimo cada seis (6) meses”. El numeral 3 del mismo artículo hace ese deber explícito para edificios públicos y privados, conjuntos habitacionales, fábricas de alimentos, hospitales, hoteles, colegios y demás edificaciones que conglomeren individuos: en estos casos, la obligación recae sobre los responsables del mantenimiento y la conservación locativa, y la autoridad sanitaria puede inspeccionar el cumplimiento cuando lo considere pertinente.

En Bogotá, la Resolución 2190 de 1991 de la Secretaría Distrital de Salud precisa esa exigencia a nivel local: en su artículo 2 establece que los tanques deben lavarse y desinfectarse como mínimo dos veces al año, y también cada vez que se detecten daños o infiltraciones, una vez hecha la reparación correspondiente. La misma resolución exige que las edificaciones avisen antes del corte de agua asociado al lavado, y que la empresa que presta el servicio entregue papelería con la fecha, el desinfectante utilizado y el control de calidad realizado. Según los lineamientos de la Secretaría Distrital de Salud, tras cada lavado deben quedar registradas, mediante análisis de laboratorio, las condiciones fisicoquímicas y microbiológicas del agua del tanque intervenido —esos registros deben estar a disposición de la autoridad sanitaria cuando los solicite.

Esta obligación se enmarca en un principio más general, el de la Ley 9 de 1979, que en su artículo 69 establece que toda agua destinada al consumo humano debe ser potable, cualquiera que sea su procedencia. Los parámetros concretos de esa potabilidad los fija la Resolución 2115 de 2007, ya mencionada: cloro residual libre entre 0,3 y 2,0 mg/L, pH entre 6,5 y 9,0, y ausencia de E. coli en cualquier muestra. En conjuntos y edificios sometidos a propiedad horizontal, la Ley 675 de 2001, artículo 51, numeral 7, pone en cabeza del administrador el cuidado y la vigilancia de los bienes comunes, entre los que razonablemente se incluyen los tanques de uso compartido.

Es importante ser precisos con la terminología: el documento vigente hoy es el concepto sanitario, no la antigua “licencia sanitaria”. Un análisis de laboratorio privado documenta las condiciones del agua después del lavado, pero no equivale por sí solo a una certificación oficial ante la autoridad; lo que la norma exige es mantener esos registros disponibles para cuando la autoridad sanitaria los requiera. Si ya contrataste el servicio con nosotros o con otra empresa y quieres confirmar la autenticidad de un certificado de lavado, puedes hacerlo desde nuestra página de validación de certificados.

Cotización

Cotizamos según la capacidad de tu tanque y si es residencial o comercial; escríbenos por WhatsApp y cuéntanos qué tipo de tanque tienes y cuándo fue la última vez que lo lavaron.

Resolvemos tus dudas

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se debe lavar un tanque de agua potable?

Como mínimo cada 6 meses (dos veces al año), según el Decreto 1575 de 2007, artículo 10.

¿Con qué producto desinfectan el tanque?

Con hipoclorito, el desinfectante más usado entre los compuestos clorados: elimina microorganismos sin dejar residuos tóxicos y no se ve afectado por la dureza del agua.

¿Entregan certificado del lavado?

Sí. Al terminar el servicio te entregamos el certificado, que puedes validar en línea cuando quieras.

¿Debo cortar el servicio de agua mientras lavan el tanque?

En la mayoría de los casos no: tus reservas de agua siguen en servicio durante la inspección y limpieza, lo que reduce los cortes.

¿Trabajan en tanques elevados, subterráneos o en torre?

Sí, trabajamos en distintos tipos de tanque: elevado, semienterrado, enterrado, simple o doble compartimiento.

Artículos relacionados

Certificación ICONTEC ISO 9001 e IQNet de Fumigaciones El Triunfo en Bogotá

¿Listo para agendar tu servicio?

Cuéntanos qué tipo de tanque tienes y cuándo fue la última vez que lo lavaron, y te cotizamos por WhatsApp.

300 551 8477 Whatsapp